martes, 10 de enero de 2012

Danza Creativa, el proceso con los niños



Tres escenarios diferentes: el Jardin, La Escuela y la Academia de Danza. Niños y niñas entre 2 y 5 años, es decir, chiquititos.

Con el jardín fue buscar la entrada de la danza en relación con la historia que había: ¿que se puede proponer como exploración? Creé un personaje diferente, pues ya era maestra convencional allí, y creo que funcionó bastante bien: los niños se involucraban en el juego, sorprendentemente los más pequeños! Esa fue la abuelita Cuchufli!

En la Escuela, se trata de una clase extracurricular, después de su horario habitual de clases, una hora semanal dedicada a la Danza Creativa. Cada grupo de niños es una experiencia particular, y es maravilloso ver lo que cada quien trae para hacer la clase: si está cansado, activo, molesto, inquieto.



Abrir el espacio en una escuela de danza era muy apasionante por el espacio: un buen piso y la sala vacia! Inmediatamente los niños se vierten en ellos mismos, y en el espacio alrededor, no se "divierten", no se "entretienen" con nada; juegan a moverse.

Pedagogicamente la búsqueda es la misma: que la propuesta sea tan interesante que sin necesidad de replicas, ni reclamos, los niños entren en el juego y exploren, propongan, sigan, renueven. Pero eso no es sencillo. La clase toma un brio único cada vez. En gran parte la sesión es un encuentro que fluye a la escucha de todos los que están allí.

En movimiento los niños van encontrando su propio cuerpo, no el cuerpo de lo que saben hacer, o les han dicho, o les han mostrado que es la danza, bailar.... hasta estos chiquitines tienen un universo de códigos que encajan el cuerpo.

Los juegos de roles

Las historias

Los personajes arquetípicos








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